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El grupo cooperativo Cooperjúcar lanza al mercado el primer vino espumoso de la provincia de Cuenca, Xarvin

La gran demanda que ha tenido este vino ha hecho que la bodega lo incluya dentro de sus productos habituales

El grupo cooperativo Cooperjúcar, ubicado en el pueblo conquense de Sisante, comenzó ayer su lanzamiento al mercado del nuevo vino espumoso Xarvin, acción que le convierte en la primera bodega de la provincia de Cuenca que comercializa este tipo de vino en su zona. Se trata de un espumoso blanco, semi-seco, con agradable burbuja, fresco, fácil de tomar y que acompaña tanto a los pescados y mariscos como a los postres.

Según declara el gerente de Cooperjúcar, Joaquín Parra López, el objetivo inicial del lanzamiento al mercado del vino espumoso Xarvin es cubrir la creciente demanda que este tipo de vinos está teniendo en la actualidad y atender los mercados nacionales; se contempla además la posibilidad de comercializarlo a nivel internacional. Como punto de partida se han sacado 1.000 cajas de 12 botellas cada una, de las que ya están vendidas la mitad a zonas fundamentalmente de la provincia de Cuenca; sin embargo Cooperjúcar no desprecia ningún mercado nacional y en la pasada feria Iberwine, celebrada el 29 y 30 de noviembre y 1 de diciembre en Madrid, se hicieron contactos con otras provincias españolas, principalmente en Ciudad Real, Albacete y Madrid, donde en breve Xarvin estará a disposición de los consumidores.

Apuesta segura

Esta clara apuesta de Cooperjúcar responde al convencimiento del Grupo Cooperjúcar de que el producto que acaba de lanzar al mercado tiene calidad y potencial suficiente para competir con otros espumosos del país. Joaquín Parra tiene claro que no es un mercado fácil, pero que, sin embargo, se ha empezado con muy buen pie, “nos hemos atrevido a lanzar el vino espumoso Xarvin porque estamos convencidos de nuestro gran potencial; se trata de una apuesta segura pero siempre asumiendo un riesgo porque nos enfrentamos a un mercado que no conocemos del todo”.

 
 

La decisión partió de la iniciativa de Joaquín Parra junto con su equipo comercial, que posteriormente lo trasladó al Consejo Rector de la cooperativa, que dio su aprobación al tener sobre la mesa conocimiento de la situación del mercado y las posibles demandas que podía generar este producto. Se apostó desde el principio por subrayar la imagen conquense y así, la etiqueta contiene una atractiva imagen de las Casas Colgadas de la ciudad de Cuenca, “queremos que este producto se identifique con nuestra tierra”, declara el gerente de Cooperjúcar, que viendo el resultado y la aceptación del espumoso Xarvin, asegura su continuidad en los mercados a lo largo del año y que entrará a formar parte de la gama de productos ya existentes de la bodega.

16 de diciembre de 2005

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